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5 Razones por las que tú también deberías dejar de ver Televisión

Televisión

¿Sabías que la televisión tiene una posición especial en muchas de nuestras vidas? Sí, nuestro hogar.

Ella está ahí al alcance de un botón siempre que la necesitamos. Trabaja 24 horas al día sin cansarse. Tiene contenido para nosotros a toda hora y el menú que nos ofrece es muy variado y apetecible a nuestra carne. Su oferta es difícil de despreciar.

John Piper dice en su libro No Desperdicies Tu Vida acerca de la televisión:

La televisión reina por encima de todos los instrumentos de desperdicio de vidas. El problema principal con ella no es cuánta basura muestra, aunque ese sí es un problema. Tan solo la publicidad siembra fértiles semillas de codicia y lujuria, sin importar qué programa estemos viendo. El problema mayor es la banalidad. Una mente alimentada a diario con la televisión se atrofia. (Pág. 133, pos. 1964)

Había algo mejor

Hace unos años atrás, recuerdo que veía un promedio de 10 a 12 horas de televisión por semana (shame on me :s). Sin darme cuenta estaba dejando de hacer cosas que Dios había puesto en mi corazón por estar pendiente de mis programas favoritos y lo peor de todo era que al final de la semana argumentaba que “no tenía tiempo” para dedicarle al Señor.

Pero eso fue cambiando poco a poco.

Dios me hizo entender que había algo mejor que usar mi tiempo para estar horas frente a una pantalla recibiendo contenido lleno de las cosas de este mundo, contenido que me alejaba de Dios porque ponía en mi mente cosas contrarias a su Palabra como mentiras, sensualidad, lujuria, infidelidad o pasión por el dinero y lo material . Y aunque pueden existir programas sanos y muy informativos, como dice Piper en la cita anterior, siempre van a estar los comerciales cargados de lo que acabo de mencionar.

Nota aclaratoria

Ahora bien, antes de continuar quiero hacer una breve aclaración:

La televisión en sí misma no es mala. No estamos en contra de ver televisión. Aquí creemos que es un medio más para poder transmitir y recibir mensajes de manera rápida, pero debemos pensar en la razón por la que acudimos a ella. Te lo voy a explicar con un ejemplo:

Si yo estuviera estudiando culinaria y supiera que existe un programa de televisión con uno de los mejores chef del mundo, yo podría verlo con el propósito de querer ser un mejor chef y en un futuro poder ejercer mi profesión sirviendo a otros de una manera excelente y sobresaliente, dándole así la gloria a Dios.

Pero en cambio, si busco la televisión para que vanamente me entretenga cada día creo que estamos desperdiciando tiempo valioso, tiempo que podríamos estar aprovechando mejor.

Beneficios que he encontrado al dejar de ver TV

Aquí te dejo algunos beneficios que he encontrado al dejar de ver televisión (o de limitarla a algunos programas muy específicos que tienen el propósito de hacerme mejor para servir mejor a otros y glorificar a Dios de esa manera):

 1. Evitas alejarte de Dios.

Cuando vemos TV esta se vuelve como un canal directo del mundo a nuestra mente. Cortando ese canal evitamos distraernos en cosas que no agradan a Dios.

 2. Notarás que tus días son “más largos”.

En mi caso, al dejar de ver TV mis días se “alargaron” entre 1 y 2 horas, lo que me ayudó a dejar de postergar cosas con el famoso pretexto “no tengo tiempo”.

 3. Ejercitas el negarte a ti mismo (Mt 16:24).

No te voy a mentir, al principio me costó dejar de ver programas que me entretenían mucho, pero el hacerlo ha sido como un entrenamiento para aprender a decirle no a las cosas en las que se deleita mi carne. Notarás que ese entrenamiento no es en vano y que poco a poco se te va haciendo un tanto menos difícil negarte a ti mismo.

 4. Puedes usar esta conducta para impactar a otros.

Cuando te pregunten si viste el último episodio de la serie de la que todo el mundo está hablando y tú respondas que no ves televisión ¡eso impacta! Empezarán a preguntarte por ello, y esto te puede llevar a hablarles de las razones por las que ya (casi) no ves televisión, y es que existe algo mucho mejor que eso y se llama Cristo 🙂

 5. Ahorras en la factura del cable.

Parece algo obvio pero si no vemos televisión podemos ahorrarnos algunos dólares de la factura de cable al mes y empezar a usar ese dinero sabiamente y para cosas que sean de provecho, como por ejemplo comprar libros edificantes.

Recuerda que Dios es el que hace la obra en nosotros, pero en nosotros está la responsabilidad de obrar bien porque sabemos que Dios nos salvó por gracia, por medio de la fe, para buenas obras. (Ef. 2:8-10)

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¿Crees que hace falta algún otro beneficio al dejar de ver televisión? Cuéntanos a través de un comentario en la parte de abajo.

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7 Comentarios

  1. Es muy cierto los días son mas productivos sin la tv, yo siempre veo solo 15min diarios y talvez menos programó el apagado antes de dormir y aunque los documentales aveces son entretenidos no lo vuelvo a prender, otras veces el sueño me vence que creo que no veo mas de 5 min.
    Les deseo fuerza de voluntad a los que quieren iniciar la sana practica de no ver tv

    • Felipe Francis

      junio 30, 2017 at 11:35 pm

      Hola Luis! Muy acertado lo que dices. De hecho estoy pensando escribir más adelante un post un poco más práctico sobre cómo hacer para dejar la televisión y reemplazarla por algo mejor.

      Saludos!

  2. Me encantó el artículo. Hace meses dejé de ver televisión y me sentí muy identificada. Sin embargo, el problema continúa ahí sí trasladamos la perdida del tiempo a otra tecnología, por ejemplo, el celular (como es mi caso). Tienen algún recurso para ayudarme a organizar el tiempo que invierto en él? Descubrí su blog hoy y me parece fenomenal su trabajo. Muchas gracias y bendiciones!

    • Felipe Francis

      agosto 2, 2017 at 11:59 am

      ¡Hola Geraldine!

      Comentarios como este son los que nos animan a seguir adelante.

      Con respecto a lo que dices sobre que el problema continúa porque la pérdida de tiempo se traslada a otras tecnologías, tienes toda la razón. Pero ¿sabes qué podemos hacer al respecto? Podemos tener un horario semanal de actividades.

      La idea detrás de todo esto es sencilla: Planear anticipadamente nuestros días de la semana de manera sabia, evitando malgastar nuestro tiempo en cosas poco (o nada) provechosas como ver TV o acudir a nuestro inseparable “amigo” el celular.

      Verás, una vez liberamos tiempo en nuestras vidas (como cuando dejamos de ver TV) necesitamos pensar cómo usarlo mejor, y un horario puede ayudarnos mucho en esto.

      Por otro lado, hablando de recursos para organizar el tiempo, me gustaría que le echaras un vistazo a este post. Allí Moisés habla sobre una aplicación llamada Rescue Time que nos ayuda a medir en qué estamos gastando nuestro tiempo en el PC (aunque el artículo lo escribe para la aplicación de PC, es perfectamente aplicable para la app de celular).

      Porque recuerda, lo que no se mide no se puede controlar, y lo que no se controla no se puede mejorar.

      Al medir cuánto y cómo estás gastando tu tiempo en el celular, puedes empezar a controlarlo y mejorar el uso que le das a tu tiempo.

      Un saludo y bendiciones en Cristo.

  3. Gracias!!! Aplicaré los consejos.

  4. En la actualidad no veo Televisión. pero recuerdo años atrás cuando dedicaba horas a este mal habito llenando mi mente de basura y perdiendo tiempo valioso.
    La razón por la cual deje de ver Televisión fue cuando entendí que yo no soy dueña de mi tiempo si no el Señor , como Hija de Dios el desea que utilice sabiamente ese tiempo, en estudiar de su palabra, meditar en ella, orar. servirle, en compartir el Evangelio etc. Si me enfoco en estas cosas créeme que ya no habrá tiempo para ver Televisión , y este pierde la importancia que llego a tener antes.

    • Felipe Francis

      agosto 17, 2017 at 5:29 pm

      ¡Hola Yolima!

      Muy cierto lo que dices, y es que creer en el Evangelio transforma toda nuestra vida a tal punto que hasta nuestros gustos cambian, empezamos a dejar de hacer cosas que antes nos gustaban (como ver televisión o Netflix), y empezamos a hacer lo que a Dios le agrada. Él mismo se encarga de poner en nosotros tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad. (Fil 2:13)

      Saludos fraternales.

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