importancia libros

Probablemente en Internet hay miles de artículos que hablan del por qué es importante el hábito de la lectura en nuestras vidas. Muchos han escrito largas listas de beneficios que resaltan esta actividad, y aunque estoy de acuerdo con muchos de estos, quiero hablarte desde una perspectiva diferente. Hoy quiero decirte por qué deberías leer libros (no necesariamente cristianos) y la importancia que tienen para tu productividad.

Pero primero, miremos la definición que hace Matt Perman de productividad:

“Ser productivo es ser abundante en hacer el bien para los demás, de acuerdo con nuestros dones y habilidades. La productividad consiste en hacer una contribución y dar más de lo que recibimos para que Dios obtenga la gloria (no nosotros)” 1Perman, Matt. What’s Best Next. Zondervan: Estados Unidos. p. 71. 2014

En pocas palabras el ser productivos nos lleva a glorificar a Dios a través del servicio a otros.

Teniendo en mente esta breve síntesis de lo que es productividad centrada en el evangelio, pregunto:

¿Cómo soy productivo al leer libros?

Aprendes más… Para servir mejor

Un niño de 5 años difícilmente podrá ayudar a construir un edificio a menos que crezca (física e intelectualmente). Así también como creyentes debemos crecer en fe y conocimiento para poder ayudar en la edificación del cuerpo de Cristo.

Como cristianos estamos llamados a conocer más de Dios. Él nos ha dejado su Palabra escrita la cual es la fuente suficiente de conocimiento para todo su pueblo. Adicional a esto, Dios también ha capacitado y otorgado sabiduría a grandes siervos para ayudarnos en el conocimiento de nuestro Dios por medio de sus escritos. Hombres como Martyn Lloyd-Jones, C. H. Spurgeon, J. C. Ryle, John Newton, R. C. Sproul, entre muchos otros han dejado un inmenso legado a disposición.

Así que leemos para aprender y conocer más profundamente a nuestro Dios, y a través de ese conocimiento, Él mismo nos capacita para el servicio a otros para su gloria.

Pero ahora me pregunto:

¿Qué ocurre con el gerente que lee sobre liderazgo? ¿O el profesor que lee sobre nuevas técnicas pedagógicas? ¿O el médico que lee sobre un nuevo procedimiento quirúrgico? ¿Qué de ellos que no están leyendo a Spurgeon o Ryle? ¿Aún pueden ser productivos para la gloria de Dios leyendo otro tipo de literatura?

Respuesta corta, sí.

Como Perman lo explica en su definición de productividad, no se trata de hacer más para nosotros, se trata de hacer más (en este caso instruirnos con la lectura de libros) para poder contribuir mejor; para poder servir mejor a mis empleados, a mis estudiantes y a mis pacientes. Para poder servir mejor a mi prójimo.

Incluso si no tienes personas a cargo a quienes puedas impactar a través de tus enseñanzas, los libros pueden ser una gran ayuda para hacer mejor tu trabajo para beneficio de tus clientes, compañeros de trabajo e inclusive tu familia.

Que en estos momentos no estés leyendo un libro de un autor cristiano no quiere decir que no estés agradando a Dios, porque no depende de lo que hacemos (somos salvos por fe para buenas obras) sino con el propósito para el cual lo hacemos. Como dice Pablo:

Sea que comáis o bebáis hacedlo todo para la gloria de Dios. 21 Corintios 10:31

Cuidado con lo que estás leyendo

Así como hay lectura productiva, hay lectura improductiva.

No todo lo que está escrito en libros vale la pena leerlo. Escoge cuidadosamente qué clase de libros y qué autores vas a leer. Si no sabes qué leer, puedes comenzar leyendo los autores que mencioné atrás o consultar con personas conocedoras de la Biblia con testimonio íntegro para que te orienten mejor.

En cuanto a lectura “secular”, te recomiendo que leas libros que puedan enseñarte cosas de utilidad para tu profesión, actividad o rol que desempeñes en estos momentos.

En nuestro caso, hemos estado leyendo a autores que no son cristianos pero que en la gracia común de Dios han recibido un conocimiento especial en áreas de Productividad, Administración del tiempo y GTD (Getting Things Done) del cual nos hemos beneficiamos para poder escribir contenido que sea útil para nuestros lectores. Sin embargo, no todo el que dice hablar de productividad vale la pena leerlo, sobre todo cuando enseña cosas que claramente van en contra de la Palabra de Dios.

Redime tu tiempo de lectura

No se trata de leer por simple entretenimiento de nuestra mente. Como te comenté, hay un propósito mucho más grande, valioso y duradero. Cuando leemos con el objetivo de estar mejor y más preparados para servir a nuestro prójimo, estamos reflejando atributos de Dios como el amor y la bondad para con los demás.

Por lo tanto, no desperdicies tu lectura diaria en Facebook y memes, es hora de hacer algunos cambios a tus hábitos de lectura, para que de esta forma la lectura no solo impacte tu vida sino también la de los demás.

Que a través de la lectura y el aprendizaje podamos ser usados por Dios en el servicio a otros. Recuerda, leemos para aprender y aprendemos para poder servir mejor a los demás.

Así que además de leer tu Biblia lee sobre teología, soteriología, eclesiología, apologética, pero también lee sobre ciencias, arte, historia, emprendimiento, liderazgo, etc.

Lee para servir mejor a otros.

Lee para la gloria de Dios.

Referencias   [ + ]