Ingeniandola

Productividad centrada en el Evangelio

Redimiendo el tiempo

Redimiendo el tiempo

Cuando era un niño en la escuela primaria, la gente a menudo me preguntaba, “¿Cuál es tu materia favorita?” Invariablemente mi respuesta era una de dos cosas. Yo decía, “recreo” o “educación física (gimnasio)”. Mi respuesta reveló mis más profundas predilecciones. Yo prefería jugar, a trabajar. De hecho, mi reflexión filosófica naciente con respecto a las preguntas cósmicas de “¿Por qué?” ocurrieron cuando hice un juego de caminar a la escuela en la punta de los pies a lo largo de un largo camino, fingiendo que era un equilibrista en un circo.

Me pregunté el significado de la vida en la que tenía que pasar cinco días a la semana haciendo lo que no quería hacer para poder jugar los fines de semana.

Siempre estuve en el patio una hora antes que empezara la escuela —no por celo de tener una ventaja en mis estudios, sino que así podía “redimir” la rutina diaria al tener una hora de diversión en el patio de recreo antes de que sonara la campana. Para mí, la redención del tiempo significaba rescatar valiosos minutos de juego de las horas de trabajo requeridas.

Me he dado cuenta de que cuando el apóstol Pablo exhortó a sus lectores a “[redimir] el tiempo, porque los días son malos” (Efesios 5:16), mis prácticas no son exactamente lo que él tenía en mente. El suyo era un llamado solemne al uso productivo de su tiempo en el trabajo del reino de Cristo.

El gran nivelador

El tiempo es el gran nivelador. Es el único recurso que se asigna en términos igualitarios absolutos. Cada persona viva tiene el mismo número de horas para usar cada día. Las personas ocupadas no reciben una bonificación especial añadida a las horas del día. El reloj no tiene favoritos.

Todos tenemos la misma medida de tiempo en cada día. Donde nos diferenciamos es en cómo redimimos el tiempo asignado.

Cuando algo es redimido, es rescatado o comprado de alguna condición negativa. La condición negativa básica que nos preocupa es la condición de los desperdicios. Desperdiciar tiempo es gastarlo en lo que tiene poco o ningún valor.

El difunto Vince Lombardi introdujo el dicho: “Nunca perdí un juego; Solo me quedé sin tiempo”. Esta explicación me señala uno de los elementos más dramáticos del deporte: la carrera contra el reloj. El equipo que es más productivo en el tiempo asignado es el equipo que gana el juego. Por supuesto, en los deportes, a diferencia de la vida, hay disposiciones para llamar un “tiempo fuera”. El reloj en una competencia deportiva puede detenerse temporalmente. Pero en la vida real, no hay “tiempos fuera”. ¹

Trucos sencillos de productividad

He aprendido algunos trucos para ayudarme a vencer al reloj. Pueden ser útiles para ti.

Me doy cuenta de que todo mi tiempo es tiempo de Dios y todo mi tiempo es mi tiempo por Su delegación. Dios es dueño de mí y de mi tiempo. Sin embargo, Él me ha dado una medida de tiempo sobre la cual yo soy un mayordomo (administrador). Puedo comprometer ese tiempo para trabajar para otras personas, visitar a otras personas, etc., pero es tiempo por el cual debo dar cuentas.

Concentración y enfoque

El tiempo puede ser redimido por la concentración y el enfoque. Uno de los mayores desperdicios de tiempo ocurre en la mente humana. Nuestras manos pueden estar ocupadas, pero nuestra mente está ociosa. Igualmente, nuestras manos pueden estar inactivas mientras nuestras mentes están ocupadas. Soñar despierto y complacer fantasías frívolas son formas en que los pensamientos pueden ser desperdiciados en tiempo real. Enfocar nuestras mentes en la tarea a mano -con fiera concentración- hace que el uso del tiempo sea productivo.

Ordinario o mecánico

La mente puede redimir valioso tiempo ocupado por las funciones ordinarias o mecánicas. Por ejemplo, la mecánica de tomar una ducha no es difícil. En este contexto, la mente está libre para la resolución de problemas, el pensamiento creativo o la composición de temas. Muchos de mis mensajes y conferencias se germinan en la ducha. Cuando solía jugar mucho golf, descubrí que el tiempo que tenía entre disparos era un buen momento para componer mensajes en mi mente.

Tiempo de ocio

Utiliza tu tiempo libre para actividades que son enriquecedoras para la vida. La lectura es un uso valioso del tiempo. Agustín una vez aconsejó a los creyentes que aprendieran tantas cosas como fuera posible, ya que toda la verdad es la verdad de Dios. Otras actividades que enriquecen son en el área de las artes. También me gusta resolver crucigramas para ejercitar la mente y ampliar mi panorama de expresión verbal.

Dormir

Encuentra maneras de engañar a “Sandman” [en Latinoamericana Hada de los sueños]. Mi hábito ha sido retirarme entre las 8 y 9 p.m. cuando sea posible, y levantarme a las 4 a.m. Esto ha afectado una revolución maravillosa para mi horario. Las primeras horas del día están libres de distracciones e interrupciones, un tiempo maravilloso para estudiar, escribir y orar.

Conducción

Utiliza el tiempo de conducción para aprender. Conducir un carro es una función mecánica que le permite a la mente estar alerta a más cosas de las que están sucediendo en la carretera. Los beneficios de las grabaciones [Podcasts] pueden ser de gran utilidad durante estos tiempos.

Un horario

Finalmente, en la mayoría de los casos, un horario es más liberador que restrictivo. Trabajar con un horario ayuda enormemente a organizar nuestro uso del tiempo. El horario debe ser un amigo, no un enemigo. Nos ayuda a encontrar el ritmo de una vida que glorifica a Dios y que es productiva. ²

 

¹ Usado con permiso del autor. Productivity: Redeeming your time, Copyright 2014 by R. C. Sproul, Ligonier Ministries
² Usado con permiso del autor. Productivity: Simple tricks, Copyright 2015 by R. C. Sproul, Ligonier Ministries

6 Comentarios

  1. Sirly Monterrosa

    agosto 19, 2017 at 4:26 pm

    Excelente enseñanza. Creo que como jovenes muchas veces desperdiciamos nuestro tiempo en cosas que no son para nada provechosas, como estár en las redes sociales, viendo diariamente un programa de televisión o divirtiendonos con nuestros amigos. Damos prioridad a tantas cosas vanas que al final del día terminamos cansados y haciendo cortos devocionales porque no podemos con el sueño . La biblia dice que como jovenes debemos alegrarnos en nuestra juventud, sí, pero sabemos también que sobre todas estas cosas vamos a tener que dar cuentas. La idea de organizar un horario es super buena. Cuando estaba en la universidad tenia que planear muy bien todo lo que tenia que hacer en mi día para poder cumplir con todas mis responsabilidades; y de verdad que me ayudaba mucho. Es una costumbre que nunca debí perder. Pero voy a retomarla, sobre todo por que así le podemos dedicar el tiempo que Dios se merece, al estudio de su palabra y para tener la mente ocupada en cosas provechosas para nuestro crecimiento personal y espíritual.

    • Así es Sirly. Hoy en día estamos tan “ocupados” con las diferentes opciones de entretenimiento que se nos ofrecen, que no nos damos cuenta que nuestras vidas se están desperdiciando en cosas para nada provechosas. Y es por eso que debemos tener cuidado de cómo andamos. Así como Pablo lo dice “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”. (Ef 5:15-16)
      Gracias por compartir tu experiencia.

  2. Súper interesante artículo. Muy buenos tips y mensajes cortos pero profundos. Gracias por compartir estos mensajes.

  3. Jeffrey Álvarez

    agosto 28, 2017 at 12:50 pm

    He de utilizar algo de aquí y de los otros post para una futura enseñanza que tendré sobre el pasaje de Efesios que habla de redimir el tiempo. Gracias 🙂

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